Avena: rica en proteínas, hierro y magnesio; proporciona energía estable.
Avena: carbohidratos lentos; adecuada para el desayuno, mantiene la sensación de saciedad hasta el almuerzo.
Grano de cebada: fibra y vitaminas, estabiliza el nivel de azúcar en sangre.
Bulgur: fuente de carbohidratos complejos y vitaminas del grupo B; mantiene la energía.
Sémola de cebada: fácil de digerir, ideal para sopas y guarniciones.
Quinoa: proteínas completas, grasas saludables; buena para fortalecer los músculos y aportar energía.
Chía (semillas que se pueden añadir a los cereales y batidos): alto contenido en fibra y ácidos grasos omega-3, proporciona una sensación de saciedad duradera.
Amaranto: rico en proteínas y minerales; bueno para la energía y la digestión.
Arroz integral o salvaje: carbohidratos lentos, mantiene estable el nivel de azúcar en sangre.
Sémola de trigo: fácil de digerir, fuente de magnesio y potasio, beneficiosa para el corazón y los músculos.
